miércoles, 12 de julio de 2017

No me comas el coco

Cuando era pequeña, y dudaba ya de la veracidad de lo que me contaban, rápidamente acudía a desvelar mis descubrimientos, jodiendo la fiesta a más de uno. Normalmente era mi hermana la destinataria de mis iluminaciones. Así sucedió con el ratoncito Pérez, Papa Noel, los Reyes Magos, el hombre del saco, el coco, los fantasmas y la bruja Pirula. Gracias a mí, mi ansiedad y el darle muchas vueltas a todo, mis amigos, vecinos y demás infantes allegados, dejaban de ser Peter Pan en un santiamén, no sin llantos, insultos, improperios y acusaciones de herejía hacia mi persona.

Cuarenta años más tarde, sigo igual. Aunque cada vez me cuesta más demostrar mis clarividencias y mi hermana, ahora, no me presta demasiada atención. Intento disuadir a quienes me rodean de las falsas creencias que sólo infunden temor, opresión e inseguridad. Desde comidas envenenadas, pasando por espectros terroristas, epidemias, castigos divinos, virus sospechosos, hombres malísimos, artículos alarmistas, independencias paradisiacas y el mismísimo Dios.

Nos siguen tratando como a pequeños mocosos, creando en nuestro entorno una nebulosa de miedo que nos convierte en seres tan inocentes y manejables, como los pequeños que duermen inquietos esperando un cuento bajo la almohada a cambio de un incisivo.

Hay algo que no cuadra en este mundo tan inseguro que nos están vendiendo, igual que no colaba que Santa Claus en ocho horas y a su edad, repartiera presentes en mil millones de hogares.
Créanme, no hagan caso de todo cuanto les cuenten, créanme como me creía Noe cuando aquella madrugada le dije:


-          ¿Qué? Ese del bigote y el pitillo que está montando la bici... ¿es Baltasar o es papá?

10 comentarios:

  1. Puede ser Baltasar o tu viejo, usa el que más te guste o el que mejor te arrime a tu destino. El asunto es saber a donde vas, a tu casa o al palacio de algún Rey. Pareciera que pocos lo tienen claro, yo el primero.

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    1. Yo lo que no tengo del todo claro es tu comentario. Aunque en ti voy a creer siempre (pensamiento abstracto incluido)

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  2. Ya.
    Yo apliqué con mis hijos el mismo principio educativo que mi padre había aplicado con nosotros: "no te fíes ni de tu padre".
    Como es natural, su reacción es análoga a la que fue la mía: les encanta contradecirme.

    Gracias. Besos.

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    1. El espíritu de la contradicción es básico a ciertas edades. En mi caso igual ya va siendo hora de aflojar.

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  3. Incisiva tú :-)
    Tal vez Perez te tomó por la palabra y debajo de la almohada te dejó literalmente ese atributo.
    Y bueno, no deja de ser una emoción también escarabijar en busca de la verdad.

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    1. Sí, emocionante siempre es la búsqueda, los resultados ya son otra cosa... no siempre como esperamos, claro.
      Gracias, Juncal! ;)

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  4. Yo en cambio creo en la constitución española y en la monarquía, y en la honradez del PP, y en la independencia de la justicia, y en la inteligencia de los votantes españoles, y en la mierda.

    Todo eso en el mismo paquete.

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    1. Consigues siempre emocionarme con tus palabras. Tanta ternura...

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  5. Entiendo, como Toro Salvaje, que te refieres a la situación politica de esas tierras y estoy de acuerdo que de ambos lados les quieren comer el coco. La duda es porque luchar.¿Hay que luchar?

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    1. Bueno, me refería a todo en general, aunque la política acaba influyendo en la mayor parte de nuestros días. Sí que me parece que hay un montón de situaciones por las que luchar, igual a nosotros, que más o menos lo tenemos todo hecho ( el árbol, el libro, el hijo) ya nos va bien el "ir tirando" pero me preocupan bastante las próximas generaciones, me siento responsable de intentar legarles una vida más tranquila, más justa, más feliz. ¡Madre mía si hay motivos por los que luchar!

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